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domingo, octubre 04, 2015

domingo, octubre 04, 2015

[Reseña Literaria] Elefantes de grafito (de Warren Ulloa Argüello)

"Igual que el Ejército y la Fuerza Aérea, la Armada sufría de la descomposición seca que afecta cada parte parte del conjunto político de nuestra nación."
Almirante Francesco Maugeri, Jefe del Estado Mayor de la Armada Italiana, 1948.

La inevitable caída del estado moderno

Hay que estar ciego para no ver que el estado moderno se descompone a pasos agigantados. Ya sea la institución del Estado Islámico en Levante o la subida en poder de los Carteles de Narcotráfico en el Continente Americano; las ideas ilustradas del siglo XVIII que se fueron gestando desde la firma del Tratado de Westphalia sufren del ataque más despiadado en manos de un enemigo que no preveían, la amenaza de Actores Ajenos al Estado. A través de combate asimétrico y con el influjo de mucho dinero ilegal, estas redes han envenenado las raíces de nuestros estados sin que nos diéramos cuenta, hasta que finalmente muchos de generaciones anteriores se pregunten, ¿qué se hizo el país pacífico en el que vivíamos? Lo siento, ese país que amaron ya no existe.

Aunque por estadística Costa Rica no llega al nivel de violencia generalizada en América, la falta de mejores controles en la frontera, la ausencia de un ejército y la poca seguridad policial ha transformado el país en un paraíso para quienes necesitan transportar material ilegal; sean drogas, dinero o armas. En un país dormido, con una clase política que vive por sus intereses; incluso lo más ilógico e inverosímil puede suceder, algo que sólo puede ser posible gracias a la globalización de los negocios internacionales. En el marco de esta descomposición nos llega Elefantes de Grafito de Warren Ulloa Argüello; un thriller de acción trepidante que nos transporta al corazón oscuro de un país que se enorgullece por su pacifismo y su civismo.

Sinópsis

Mauro Pacheco es un dibujante recién egresado de Bellas Artes que hace la suplencia del dibujante de plaza de la OIJ. A este le toca hacer el retrato de la sospechosa del asesinato de Arthur Sullivan, Agregado Cultural de la Embajada Americana en Costa Rica. Este de inmediato se siente atraído por esta misteriosa mujer que figura como la principal sospechosa del crimen. Bajo el ala imponente del agente Javier Brenes y con la ayuda de la periodista Jacqueline Aguilar, Mauro comienza la búsqueda de la misteriosa mujer, en el camino descubre una red de mentiras y encubrimiento que no sólo amenaza la seguridad nacional sino la estabilidad del mundo que conocemos.

La verdad detrás de la mentira

Aunque es una obra de ficción, Elefantes de Grafito se adentra profundamente en la idiosincracia costarricense para establecer su trama. No sólo con las expresiones propias del país, sino con ciertas consideraciones políticas (la división de poderes entre las instituciones del Estado y la lucha por la mejor cuota política al mejor estilo de tiquicia), la novela nos introduce en el caos de una investigación donde la presión de los Estados Unidos y de la misma política nacional afecta su desarrollo. Por medio de un gran verbo y evitando hacer uso en lo posible de elementos de los cuales desconoce, la obra avanza en la investigación que se ve intervenida por los intereses de sus protagonistas (sean los principales o los secundarios) quienes buscan a través de su importancia ascender en su carrera.

El gran pilar de la obra son sus personajes. Como el narrador es protagonista, la historia se nos presenta a través de los ojos de sus protagonistas y de personajes secundarios específicos que tienen influencia en la trama. En la primera parte quien lleva la batuta es Mauro, un joven idealista que sufre por la decepción que produce en su familia su selección de carrera, esto y sus traumas olvidados (expresados en los elefantes) son el motor de la historia. En la segunda parte toman la rienda Jacqueline y el agente Brenes, dos profesionales ambiciosos que piensan más allá de su posición laboral y usan el caso como una plataforma para su ascenso. Pero donde la periodista conserva parte de su idealismo e inocencia, el agente es corrupto hasta la médula, alguien que se justifica a si mismo con el poder que ostenta su cargo y su posición.

Otro detalle son los guiños constantes que el autor hace con la realidad costarricense. Recrear la venida de Caro Quintero al país como parte de la trama fue uno de los puntos fuertes, donde pone a relucir la falta de comunicación entre los diferentes poderes y la lucha política que existe entre todos. Entre traiciones y sabotaje, Warren nos introduce a las mentiras que no vemos, escándalos que abrumaron al país durante la última década, que se replicaron sin cesar y que costaron la cabeza de muchos subordinados del aparato de poder. Con la combinación precisa de historia y ficción (Wikileaks, la Guerra contra el Narcotráfico en México, el Mercado de Armas de Estados Unidos y el cambio político en Oriente Medio), la obra transforma el país en un campo de batalla de intereses donde la verdad es su única víctima.

Ante la globalización, el fracaso es el protagonista

Si hay que escoger un tema central de la obra es el fracaso. En las orillas de un país diminuto, bajo la presión del establecimiento americano y a la vera de los intereses internacionales, la impotencia del estado costarricense de impedir que los acontecimientos la sobrepasen es algo que se nos restriega en la frente una y otra vez. La prostitución en las altas estelas, la incapacidad de la autoridad de impedir el ingreso de mercadería ilegal de todo tipo, las cubiertas de humo de los "grandes decomisos capturados", la indiferencia de la clase política y la lucha entre los poderes nacionales y extranjeros por la supremacía del país es constante; indiferente a la evidencia del asesinato y a la verdad detrás de ellos. 

Elefantes de Grafito es una novela muy entretenida, combinación de las mejores tradiciones del género negro y del thriller político con el irreverente toque del escritor Warren Ulloa presente en todas sus páginas. En ese detalle yace su debilidad, una que se queda en el ámbito local de este país a pesar de su trama grandielocuente. Tal vez por eso, por el dolor que me produce como costarricense ver la descomposición de este país, creo que vale la pena visitar sus +400 páginas que se pasan en un suspiro. Por eso no duden en comprarla.

Feliz Lectura!

lunes, junio 15, 2015

lunes, junio 15, 2015

[Reseña Literaria] Cuando llueve sobre Dachau

Cuando llueve sobre Dachau

Autor:       Mónica G. de Audarebe
Editorial:  Kindle
Páginas:    71
ASIN:        B00Y7QNHF8
Formato:   Ebook

Sinopsis


Berlín, junio de 1954. 

La mujer morena se sentó en un amplio espacio de césped en el Tiergarten y comenzó a hurgar en su cesta de picnic. El día era soleado en Berlín, pero una suave brisa ofrecía tregua al calor sofocante de la tarde. Extendió el mantel amarillo claro moteado y comenzó a colocar sobre él lo que había preparado para merendar. Un par de sándwiches y algo de fruta. Por último, sacó su creación, su criatura. La sostuvo con las dos manos mientras la observaba y recordaba lo dura que había sido su redacción. Abrazó el libro y lo pegó a su pecho. Con él, exteriorizaba ese capítulo de su vida que nunca debió haber vivido. En un ejercicio de memoria y sufrimiento, decidió sacar todo lo que le hería por dentro y plasmarlo en ese manuscrito. La edición era sencilla pero muy atractiva. El título críptico apenas conseguía contextualizar el horror que contenían sus páginas, el horror de su vida. 

Posicionó el libro en un lugar privilegiado, donde pudiera contemplarlo en todo momento y se tumbó boca abajo, con la cabeza apoyada en las manos, para merendar, observando su biografía. Mientras comía algo de fruta, pensaba en lo irónico de la imagen. Un ejemplar cuidado, con las letras decoradas y los colores elegidos para que no resaltaran demasiado y distrajeran del título. Un objeto bonito, para conservar en una estantería, donde alegraría la vista de una habitación. Sin embargo, al abrirlo, la maldad más pura salía a la luz. Una maldad difícilmente imaginable hasta la década anterior, en la que el mundo había cambiado para siempre. El libro era un símil de su protagonista: hermoso, atractivo, el orgullo de la nación alemana, rubio, ojos celestes casi grises, proporciones perfectas, facciones equilibradas… Pero, como el libro, encerraba la crueldad más atávica del ser humano, esa que sólo aflora en contadas ocasiones a lo largo de la historia, y que en esta ocasión, se había desbordado sin control. 

Una vieja pelota apareció rodando por el césped hasta acabar a su lado. Mientras la recogía, no tardó en aparecer su dueño reclamándola, un niño de unos cinco años. Pensó que tenía suerte de no haber vivido la década anterior, aunque lo mismo debieron pensar los padres de los niños nacidos tras la Gran Guerra, y su futuro fue peor aún si cabe. Deseó que esa fuera la última vez que un niño tuviera que vivir algo parecido y le sonrió. Sin embargo, el niño la miraba con expresión de fastidio, por su demora en devolverle su pelota. Ella se dio cuenta y se la lanzó enseguida. Él continuó jugando con sus amigos, ajeno a todo y ella no pudo evitar recordar cuando también jugaba con los suyos, antes del fin de su mundo. 

Su vista volvió a posarse en el libro, y decidió que había llegado el momento. Recogió todas las sobras de la merienda y las guardó en su cesta. También hizo lo propio con el mantel, después de haberlo sacudido en el césped. Entonces tomó el libro y, tras observarlo por última vez, lo introdujo en un sobre color arena. Sacó un lápiz de su bolso y escribió el nombre de su destinatario: 

ERIC WÜLF 

Debajo escribió la dirección, en Múnich, y salió del parque para depositarlo en el buzón de correos más cercano.


Lo que estuvo mal


Las tablas de tiempo. En un Berlín dividido por la Guerra Fría (aunque no separado por El Muro), seis años después del Puente Aéreo la ciudad se siente como el Berlín actual. Una transeúnte (la protagonista) que flota como ninfa por una ciudad en reconstrucción y un juicio en una zona donde los soviéticos están a la vuelta de la esquina, combinado con agencias en reciente formación ponen mucha presión a los episodios dramáticos que los usan de base. Como licencia artística es una buena movida, porque como realidad histórica estira la línea de la suspensión de la realidad (sin romperla). 


Lo que fue como una piedra en el zapato (incómodo)


La brevedad de los acontecimientos. El uso del "fait acompli" es válido dentro del marco narrativo. Es válido que no aparezcan los procedimientos policiales que se relacionan con el arresto, ni los datos relacionados con la investigación; la obra no los necesita porque esa no es la intención original del relato. A pesar de eso como los extraño. 

Lo que estuvo bien


El giro apolítico. Liesl es una víctima, la autora nos guía para que creamos como lectores que ella es un estereotipo de los campos de concentración, cuando la realidad es aún más profunda. El pueblo alemán fue víctima y victimario de uno de los episodios más oscuros de la historia de la humanidad. Al adoptar esta actitud en toda la historia, tanto la obra de ficción como la novela ficticia ganan peso y escapan del cliché al que estamos acostumbrados.

Mi opinión


Cuando llueve sobre Dachau es un testamento político más que un relato. En una era donde el genocidio más cercano es el de Ruanda, la obra nos recuerda que la Segunda Guerra Mundial fue un tiempo que cambió la percepción de la humanidad. Víctimas y victimarios danzan un vals de muerte y destrucción a través de las secuencias epistolares de la obra de ficción, se reúnen para pagar el precio por sus actos y buscar el perdón. Este legado es lo que le permite a la obra sobresalir a pesar de su extensión y erguirse con orgullo entre otras del mismo género. Por esto felicidades.

Feliz lectura!

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domingo, febrero 22, 2015

domingo, febrero 22, 2015

Superhéroes en los cómics: Defensores de las barras y las estrellas.

En tiempos de guerra, superhéroes como el Capitán América, la Mujer Maravilla, el Tío Sam, Superman y el Iron Patriot llegaron para combatir a los enemigos de su país y convertirse en símbolos de unión, esperanza y coraje para sus compatriotas

Llevar la bandera en el pecho no es solo una metáfora para los superhéroes del cómic; mucho menos para sus creadores y sus más conservadores fanáticos.

El estreno del filme Capitán América: El soldado del invierno , nos devuelve a las raíces del más icónico héroe del patriotismo estadounidense. Aunque no necesariamente comparten la misma casa editorial ni la época en la que surgieron, algunos de sus colegas coinciden en la pasión por defender la justicia y los ideales de la sociedad norteamericana: la Mujer Maravilla, El Tío Sam, Superman y Iron Patriot. 



El Capitán América nació en medio de la Segunda Guerra Mundial, cuando la sociedad estadounidense estaba sedienta de símbolos que le permitieran exaltar la esencia de su nacionalismo. Los creadores del personaje, Joe Simon y Jack Kirby, consideraron que esta historieta constituye su gran contribución con la sociedad en momentos de crisis.

“Los opositores de la guerra están muy bien organizados”, mencionó Kirby. “Nosotros también queremos aportar nuestra parte”, agregó el ilustrador.

Esta fue su respuesta al discurso Arsenal de Democracia , pronunciado a finales de 1940 por el entonces presidente Franklin Delano Roosevelt para motivar a los ciudadanos a colaborar con las fuerzas aliadas mediante donaciones económicas, de alimentos o de armas.

El primer número del Capitán América se publicó tan solo cuatro meses después de este llamado, en marzo de 1941. En su primera portada, el personaje –dotado de fuerza sobrehumana– da un puñetazo en la cara al mismísimo Adolfo Hitler.

De esta forma, la historieta de Kirby y Simon se anticipó y luchó contra los alemanes nueve meses antes de que Estados Unidos se implicara de manera directa en el conflicto militar. La trama antinazi y los relatos bélicos convirtieron a este superhéroe en uno de los mayores éxitos de Marvel Comics durante los años restantes de guerra.

“El cómic funciona en la medida en que es una industria del entretenimiento. Funciona como herramienta fundamental de difusión ideológica”, explica el filólogo y profesor de la Universidad de Costa Rica, Melvin Campos.

La historieta del Capitán América relata las hazañas de Steve Rogers, un joven de de clase baja , hijo de inmigrantes. Él soñaba con unirse a las fuerzas militares para combatir al tercer Reich, pero su cuerpo era demasiado débil y escuálido como para enlistarse. 

Su deseo de servir a la patria fue tomado en cuenta por un general del ejército, quien le ofreció la oportunidad de participar en el Programa de Supersoldados. Así fue como se sometió a un experimento científico que tuvo como resultado un asombroso mejoramiento físico que lo convirtió en el hombre perfecto para el ejército.

“Steve Rogers (Capitán América), además de reflejar al esterotipo de la juventud americana, provee una mirada única sobre lo que representaba ser un patriota durante la Segunda Guerra Mundial”, destaca el historiador y antropólogo Timothy Boyer, de la Brigham Young University, en Utah. 

Tras el final de la guerra, este ejemplo de coraje y de entrega comenzó a perder popularidad, pues muchos ciudadanos estaban cansados del conflicto y querían a los soldados de vuelta en sus hogares.

Por ello, la última aventura del Capitán América fue en 1945. Marvel lo trajo de vuelta dos décadas después, en momentos del conflicto de Vietnam, en el que sin embargo no participó como soldado.

Herencias de la guerra. 

 En 1941 también nació la Mujer Maravilla, otro personaje ícono del patriotismo estadounidense. Diana Prince –su nombre “de civil”– trabajaba como enfermera del ejército, y como superheroína combatía también a los nazis, entre ellos a la Baronesa Paula Von Gunther y a Gundra la Valquiria.

Pese a ser originaria de la Isla del Paraíso, su traje la identifica como estadounidense. Por eso, el nuevo disfraz que DC Comics reveló en el 2010 fue ampliamente criticado, pues el diseño de Jim Lee sustituye las alusiones a la bandera por unos pantalones negros, en medio de un intento por consolidar una imagen global, menos centrada en Estados Unidos.

“El traje original de la Mujer Maravilla, que prácticamente grita América a través de las barras y las estrellas que cubren el corpiño, fue producto de la inspiración patriótica en la Segunda Guerra Mundial”, apunta Fox News .

TIO SAM
Otro de los personajes con evidente orgullo estadounidense es el Tío Sam, inspirado en el símbolo nacional que aparece en la proganda estadounidense que se distribuyó en la Primera Guerra Mundial.

La adaptación para las historietas es obra del guionista y dibujante Will Eisner, una de las mayores instituciones del cómic, de acuerdo con Campos. El llamado Espíritu de América apareció por primera vez en julio de 1940 en el National Comics #1 . Inicialmente se presenta como un soldado que fue inmolado durante la guerra de independencia, y que reaparece como un espíritu cuando su país lo necesita.

El Tío Sam estuvo presente en momentos críticos de la historia estadounidense. Primero, se presentó en vísperas de la Segunda Guerra Mundial junto a su ayudante, el Chico Americano. Para 1941 ya tenía su propio cómic, pero se descontinuó dos años más tarde.

El personaje fue retomado en 1973 durante la guerra de Vietnam, cuando DC Comics reunió a los héroes de épocas anteriores. Reapareció a finales de los 90, y una vez más a raíz de los atentados del 11 de setiembre. Sin embargo, sus reapariciones no son perdurables.
 
“Es el héroe propagandístico más terrible que existe, y por eso no duró”, opina el filólogo Campos.

Superman, por su parte, constituye un símbolo de cohesión para la cultura norteamericana, pese a que proviene de otro planeta. 

Nació en 1938, un año antes de que estallara el conflicto que dividió al mundo en dos bandos, pero no se quedó al margen. “En la Segunda Guerra Mundial, Superman adoptó mayor significado conforme el país marchaba hacia la guerra. Brindaba inspiración mientras se combatía al mayor villano que el mundo hubiera visto. Superman peleó contra los nazis mucho tiempo antes del que el gobierno de Estados Unidos les declarara la guerra”, asegura el Examiner .

Sin embargo, en el 2011 el superhéroe decidió renunciar a su ciudadanía estadounidense, cansado de que lo utilicen como instrumento político. Según Campos, esto sucede porque “el propio mundo del cómic va haciéndose autocrítico”.

El patriota moderno.  

El gusto por las tramas militares no acabó con el paso de los años. Muestra de ello es el interés de las casas de cómics por incluir nuevos personajes relacionados con la defensa estadounidense.

En 1979, Marvel lanzó la Máquina de Guerra (James Rhodes), un aliado de Iron Man que luchó en la guerra de Vietnam. Dos décadas después, asume la armadura del Iron Patriot para hacer frente al terrismo, con los colores blanco, azul y rojo y una estrella en el pecho, similar a la del Capitán América. 

Para Campos, el relanzamiento del personaje revela el afán de Marvel por demostrar que Estados Unidos sigue siendo el mejor país del mundo.
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miércoles, enero 29, 2014

miércoles, enero 29, 2014

Servant x Service; un ojo personal a la función pública


Burócrata. El peor insulto que puede existir para un trabajador. Pueden molestarse conmigo, pueden decir que es un discurso de odio; pueden alegar lo duro que pasan su día, los problemas que padecen, etc, etc, etc. Pero yo he trabajado como desarrollador externo para el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, doy mantenimiento a un sistema de información que tiene ya más de una década en el Teatro Nacional, trabajé con varios sistemas para varias instituciones del estado. Y he trabajado toda mi vida en la empresa privada. Puedo decirlo con toda confianza. Sólo en una ocasión he trabajado menos en la empresa privada que en el estado, cuatro meses de una asistencia para una multinacional que redirigió los esfuerzos a un equipo en Guatemala. Los trabajadores del estado SE LA TIRAN RICO. El país se encuentra de la forma en que se encuentra porque los burócratas de este país lo han convertido en un nido de víboras, para tratar de sacarle el mayor provecho que se pueda sin casi hacer esfuerzo. Y el que no se ajusta lo ajustan. El problema es que el trabajo genera la riqueza; y esta total apatía del trabajador costarricense, de los cuales puedo rescatar muy pocos ejemplos (casi todos del Teatro Nacional), es uno de los síntomas de la enfermedad que padece este país y que nos llevará a la ruina.

Staff de Servant x Service. De izqueirda a derecha; Lucy (y otros nombres) Yamagami, Yutaka Hasebe, Saya Miyoshi, Megumi Chihaya y los hermanos Taichi y Toyo Ichiyima.

El problema es esto no es sólo un mal endémico de este país. En todos los países del mundo, el burócrata es mal visto. El estigma de irresponsabilidad, irreverencia, corrupción e irrespeto al público es parte de la cultura popular de todos los países, sea en América como al otro lado de ambos océanos. Se han hecho numerosas caricaturas y cómics relacionados a esta realidad que incomoda a todos los honrados ciudadanos que pagamos el empleo de los burócratas, la mayoría en tonos que harían sonrojarse hasta al más haragán y corrupto de ellos. En Japón esto no es la excepción, donde la autora Karino Takatsu ha explotado muy bien esta vena en una serie manga. Orientada a las series relacionadas con el trabajo (es la misma autora de Wagnaria!!Working!!), con la colaboración de Square Enix ella publica Servant x Service, un manga del género seinen que nos habla de forma irreverente de las vivencias de los burócratas de una institución pública. Por supuesto, tal como muchos paquetes de publicaciones, A-1 Pictures compra los derechos y lanza una animación, una oda para los burócratas del estado. Aunque no es tan graciosa y lanzan un golpe reprimido, la verdad es que uno no puede ignorar la verdad cuando la ve, y de reír cuando se hace la referencia.

Inicio! Spoilers!


Es el primer día de trabajo, tres nuevos graduados de la universidad ingresan al servicio público (trabajan para el estado) para una agencia de bienestar social de la ciudad ficticia de Mitsuba, en la isla de Hokkaido. Estos son la señorita Yamagami, una bien intencionada, positiva, pero algo nerviosa jovencita de 23 años; Saya Miyoshi, una tímida estudiante universitaria que está haciendo sus primeras armas en el servicio público y Yutaka Hasebe, un brillante muchacho con un gran conocimiento del tejido burocrático del servicio público debido a que su familia ha estado en esto. Sin embargo, desde el principio queda claramente establecido que cada uno de los muchachos tiene un pero que los vuelve excéntricos y les dan una identidad propia. Saya es muy tímida y no puede evitar que los ancianos la envuelvan en sus historias sin fin (lo cual es un deleite para la Sra. Tanaka,  su principal cliente); Yutaka es un vago irresponsable que aprovecha hasta la más pequeña oportunidad para escaparse de sus labores y dar una vuelta. Pero el peor caso es el de la señorita Yamagami. Debido a la irresponsabilidad de un servidor público y a la indesición de sus padres, su nombre es Lucy Kimiko Akie Airi Shiori Rinne Yoshiho Ayano Tomika Chitose Sanae Mikiko Ichika... Yamagami, nombre que desprecia de todo corazón. Su sueño al convertirse en servidora pública es encarar al maldito que le puso su nombre y reclamarle por el hecho.

Ojo! Spoilers!


Conforme pasan los días, los jóvenes se integran al servicio público y conocen a sus nuevos compañeros. Su supervisor Taichi Ichimiya es un muchacho responsable y amable, frustrado por estar ocho años en el servicio y todavía ser considerado como novato. Lucy comienza a trabajar junto a Megumi Chihaya, una empleada de medio tiempo y gran amante del cosplay. Además de esto, los jóvenes deben enfrentar la acometida de la animosa, energética y temperamental Toyo Ichiyima, la hermana de Taichi y que siempre ha admirado al servicio público. Ella conduce exámenes regulares en los nuevos y queda impresionada con las habilidades (y excentricidades de cada uno), y entabla inmediata amistad con Saya Miyoshi. Además de esto, conforme se acercan a la mitad de la temporada, ellos conocen a su jefe de área, Kenzo Momoi, un padre tímido de familia que hace uso de un conejo mecánico para comunicarse con sus empleados, así como su hija Kanon.

Ojo! Spoilers!


A pesar (o debido a que) Lucy tiene enormes senos (cuando Megumi le hace el comentario de que cree que es copa F ella le contesta que no pensaba que se vieran tan pequeños, lo que indica que debe ser al menos dos tallas más grandes), la joven viste siempre con ropa poco llamativa y simple. Esto es comidilla de los empleados, pero en especial de Yutaka, que quiere salir con la joven. Luego de la salida de presentación de empleados la primera vez que conocen al jefe, Lucy muestra otro defecto que posee (es muy débil ante el alcohol) y es deber de Yutaka llevarla a casa. Pero como no hay tren para sus respectivos hogares a esa hora, él decide llevarla a un hotel, donde vive su hermana Kaoru, que también es servidora pública. Al día siguiente en la oficina se comenta el hecho de que Yutaka regreso con la misma ropa y los compañeros hablan entre si del problema de las relaciones entre compañeros de trabajo. Entre bromas que van y vienen, Megumi deja caer una bomba, ella es la novia de Taichi, lo cual desmiente al poco tiempo.

Ojo! Spoilers!


La verdad es que la joven cosplayer es la novia de Taichi desde hace años, pero ni su hermana ni Lucy logran detectar este detalle (es demasiado evidente tanto para Saya, como para Hasebe, como para Kaoru para dejarlo pasar). Con dificultad, los dos jóvenes continúan con su relación en un secreto público, mientras intentan adquirir la voluntad para confesar lo que sienten entre ambos. Pero esto es la receta para el desastre, porque Megumi tiene una personalidad fuerte (aunque tiene una forma de ser en apariencia distante) y Taichi está obsesionado con proteger a su hermana, poniéndola primero y por encima de su novia demasiadas veces.

Ojo! Spoilers!


La segunda relación de la serie comienza de la forma más extraña que podría suceder. La señora Tanaka, tal como muchas señoras mayores, intenta que Saya salga con su nieto, al cual describe como responsable, trabajador y muy simpático. Debido a la insistencia, este se presenta a la agencia (trabaja en un banco al frente). Su nombre es Joji Tanaka, pero tal como los muchachos, posee una excentricidad que lo hace sobresalir. Resulta ser que él y Yutaka eran compañeros de escuela. Joji siempre ha sido muy competitivo y ha querido derrotar a Hasebe en todo, pero este ha resultado mejor en todo, por lo tanto jamás lo ha podido superar. La enemistad llega hasta tal punto que al enterarse de que Hasebe ha salido frecuentemente con Lucy, él se la lleva jalando a una cita improvisada, donde él por efectos del alcohol (la joven intenta quitárselo de encima de esta forma) se propasa con ella. Dichosamente (lástima), Saya presenció el acto y llamo de inmediato a Yutaka, que salvó a su amiga. y su opinión sobre el joven Tanaka baja a niveles insospechados, lo cual queda manifiesto al hacer su primer reclamo a la señora Tanaka cuando va a tocar el tema.

Ojo! Spoilers!


Debido a este accidente, Lucy accede salir con Yutaka dentro de dos meses, y para comprometerla aún más en su salida el joven involucra a Megumi para que le escoja el vestido de la cita. Esto complica mucho a la joven cosplayer, porque todo coincide en estos pocos días (la decisión de confesarle a la hermana de Taichi que sale con su hermano, escoger el vestido para Lucy y escoger el vestido para su cosplay). Luego de una infructuosa salida de compras por el vestido, Megumi se lo le hace, el cual resulta ser demasiado revelador para la joven. Cuando van a reunirse en la cita, Lucy se presenta hermosa y casual, lo cual le gana un cumplido de Yutaka.

Ojo! Spoilers!


La cita transcurre con normalidad (salvo un encuentro casual con Saya y Toyo), pero una llamada obliga a Yutaka a abandonar la cita. Lamentablemente su hermana se va a casar, y su padre desea que vaya a conocer al prometido de su hermana. Cuando regresa a la oficina al día siguiente, ocurre la colisión de trenes. En una confesión de tragos, el padre de Hasebe confiesa que él fue quien consintió con el nombre de Lucy, es más, lo hizo porque estaba preocupado por la salud de Yutaka cuando era niño. Para su alivio, Lucy confiesa que al fin se ha comenzado a sentir cómoda con su nombre debido a que él lo usa. Pero en honor a una serie sin terminar, todos los personajes hacen su aparición intempestiva para arruinar el momento romántico y esperar a que haya una próxima temporada para continuar con las aventuras de estos servidores públicos.

Fin! Spoilers!


A pesar de los problemas que padece la serie, los cuales es endémico de todas las series de 13 episodios (no tiene una buena medida de tiempo con respecto a lo que puede ofrecernos); Servant x Service nos enfrenta a la realidad de la burocracia vista desde los dos puntos de vista. Por una parte, los burócratas, que deben enfrentar a un público apático y hostil en algunos casos, que creen que su trabajo es el de darles la razón porque pagan por su tiempo (por medio de impuestos), o necesitan alguien con quien hablar (la Sr. Tanaka con Saya). Las menos de las veces, el público en general recibe una atención eficiente, pronta y gentil por parte de los personajes (siempre fallan en algo), y responden con agradecimiento. Por otro lado, los burócratas son una colección de desadaptados que intentan sobrevivir en un entorno que no conocen (los novatos) o están frustrados por no escalar a una mejor posición (Taichi). Todo esto salpicado con picantes situaciones de vida entre compañeros, con amistades y enemistades formándose a través de la oficina y fuera de ella. Por supuesto con una gran dosis de humor.


Porque una de las mejores cosas de esta serie no es la veracidad de la función pública, sino la gracia con la que es plasmado. Con una variedad de personajes excéntricos, así como situaciones embarazosas y memorables que pueden ocurrir en la vida diaria; la gran virtud de Karino Takatsu es plasmar su obra de tal forma que el espectador desearía trabajar en esa oficina. A pesar de todos los problemas, situaciones y enredos constantes, uno de verdad desearía estar en la oficina, tratando de pasar el tiempo como Yutaka Hasebe, siendo aturdido por una viejta como a Saya o pasando miles de enredos como la atormentada pero inocente Lucy. Con personajes como estos, ¿quién no quisiera trabajar? La oficina y el trabajo sería una delicia.

domingo, enero 17, 2010