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viernes, septiembre 18, 2015

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[Cine] Una niña judía en Shanghai


El Holocausto ha sido uno de los genocidios más publicitado del mundo. La razón de esto se debe a muchos factores, la escala del acto (seis millones asesinados), la población elegida (aunque también mataron gitanos los judíos poseen una gran presencia internacional) y la maldad de los perpetradores (la ideología nazi es despreciable para decirlo menos). La pregunta en este caso sería, si Alemania luchó junto a Japón en la Segunda Guerra Mundial contra los Aliados, ¿qué hizo Japón con sus judíos? Por supuesto la primera respuesta sería la obvia, "¡como se me ocurre decir eso, no había judíos en Japón!" Lo siento, si había miles de judíos, la mayoría refugiados venidos a través de la Unión Soviética, con quien Japón tenía un tratado de no agresión. La relación de Japón con los judíos es muy complicada; una combinación de las mentiras propuestas por Los Protocolos de los Sabios de Zion combinada con la ayuda financiera que Jacob Schiff proveyó al Imperio en la Guerra Ruso-Japonesa hizo creer al alto mando japonés que los judíos poseían una capacidad económica superior a la de cualquier nación centrada en su etnia. Por lo tanto, poseer una gran cantidad de población judía les daría acceso a sus riquezas y conocimiento económico para construir un imperio que rivalizara con su contraparte americana (en la cual ya invertía esfuerzo una buena cantidad de judíos). Así que aprovecharon el éxodo judío de Europa para tener acceso a una población con probada iniciativa e independencia, así como fidelidad a un estado-nación con el cual estuviesen agradecidos.


El problema básico para los japoneses era donde poner a sus judíos sin enojar a la Alemania Nazi. La respuesta resultó bastante peculiar, ellos imitaron a los Nazis y llevaron a los exiliados a guetos en las zonas conquistadas a los chinos durante la Segunda Guerra Chino-Japonesa (parte de la Segunda Guerra Mundial). Uno de los más florecientes fue el Gueto de Shanghai, donde los judíos compartieron privaciones y penurias con sus vecinos chinos, mientras los japoneses intentaban hacer realidad su sueño imperial sobre sus vecinos. Ese pequeño episodio de la historia de ambos países pasó desapercibido por muchos años, pero con la formalización de relaciones entre la República Popular de China y el Estado de Israel el gobierno chino llevó a cabo un esfuerzo para "congraciarse" con sus nuevos vecinos internacionales. Por supuesto que mejor forma de mejorar relaciones que contar una historia donde esta relación comenzó.

Ficha Técnica

Una niña judía en Shanghai (Yóutài nǚhái zài shànghǎi)

Director: Wang Genfa & Zhang Zhenhui
Guión: Wu Lin
Estudio: Shanghai Animation Film Studio
Mayo 2010

Inicio! Spoilers!

Si quieres adentrarte en la trama de este animé, puedes entrar a mi artículo: [Spoilers] A Jewish Girl in Shanghai. ¡Allí te cuento todo lo que acontece en este animé, léase con precaución!


Fin! Spoilers!

Para ver Una niña judia en Shanghai el espectador casual (y adulto) debe sentarse con mucha paciencia. Después de todo la animación china es muy dada al melodrama, a combinar elementos sobrenaturales para encantar a los niños (los animales hablan) y a enredar la historia. Imprecisa y autocomplaciente, se nota la mano de la propaganda china cada vez que uno mira con atención. A pesar de estos lunares existen cosas que se cuentan para un publico infantil que quedan muy claras. Aunque los adultos no mueren, estos desaparecen en medio de la noche para jamás volverse a ver. La brutalidad de la ocupación japonesa es visible a simple vista; en la miseria tanto de chinos como de judíos en el gueto de Shanghai, en los soldados y oficiales japoneses, así como en la persecución de los elementos subversivos (entiéndase el Partido Comunista Chino). Ese peligro es cosa de todos los días para los niños que sobreviven en esta historia, gracias a su ingenio que cambian a costa de su inocencia.



Huérfanos como son, A-Gen y Rina forman un lazo de amistad que va más allá de la fidelidad. Refugiados en una ciudad hostil, los dos niños sobreviven y triunfan contra el fascismo que amenaza con consumir el mundo, con la cruel realidad de una guerra siempre presente. Por esto es que esta obra ha sido un éxito de crítica tanto en China, Israel e internacionalmente. Lamentablemente esto no ha sido el caso con su exposición internacional, dado que la animación japonesa ahoga con su presencia internacional esta clase de esfuerzos. Fue a través de mi curiosidad inherente que llegó a mis ojos, algo que paso a ustedes. Sea que lo crean o no, la miseria de la humanidad se repite constantemente a lo largo de nuestra historia. Sean los judíos que huían de la Alemania Nazi, sean los refugiados de Oriente Medio que intentan escapar de la zona de guerra; la humanidad siempre será la misma. Es nuestra decisión darle la espalda a estos eventos o presionar para que se haga algo al respecto. Por eso esta película sirve como memoria al pasado, para que no olvidemos. Porque el hombre que ve al pasado no comete los mismos errores en el futuro.

lunes, junio 15, 2015

lunes, junio 15, 2015

[Reseña Literaria] Cuando llueve sobre Dachau

Cuando llueve sobre Dachau

Autor:       Mónica G. de Audarebe
Editorial:  Kindle
Páginas:    71
ASIN:        B00Y7QNHF8
Formato:   Ebook

Sinopsis


Berlín, junio de 1954. 

La mujer morena se sentó en un amplio espacio de césped en el Tiergarten y comenzó a hurgar en su cesta de picnic. El día era soleado en Berlín, pero una suave brisa ofrecía tregua al calor sofocante de la tarde. Extendió el mantel amarillo claro moteado y comenzó a colocar sobre él lo que había preparado para merendar. Un par de sándwiches y algo de fruta. Por último, sacó su creación, su criatura. La sostuvo con las dos manos mientras la observaba y recordaba lo dura que había sido su redacción. Abrazó el libro y lo pegó a su pecho. Con él, exteriorizaba ese capítulo de su vida que nunca debió haber vivido. En un ejercicio de memoria y sufrimiento, decidió sacar todo lo que le hería por dentro y plasmarlo en ese manuscrito. La edición era sencilla pero muy atractiva. El título críptico apenas conseguía contextualizar el horror que contenían sus páginas, el horror de su vida. 

Posicionó el libro en un lugar privilegiado, donde pudiera contemplarlo en todo momento y se tumbó boca abajo, con la cabeza apoyada en las manos, para merendar, observando su biografía. Mientras comía algo de fruta, pensaba en lo irónico de la imagen. Un ejemplar cuidado, con las letras decoradas y los colores elegidos para que no resaltaran demasiado y distrajeran del título. Un objeto bonito, para conservar en una estantería, donde alegraría la vista de una habitación. Sin embargo, al abrirlo, la maldad más pura salía a la luz. Una maldad difícilmente imaginable hasta la década anterior, en la que el mundo había cambiado para siempre. El libro era un símil de su protagonista: hermoso, atractivo, el orgullo de la nación alemana, rubio, ojos celestes casi grises, proporciones perfectas, facciones equilibradas… Pero, como el libro, encerraba la crueldad más atávica del ser humano, esa que sólo aflora en contadas ocasiones a lo largo de la historia, y que en esta ocasión, se había desbordado sin control. 

Una vieja pelota apareció rodando por el césped hasta acabar a su lado. Mientras la recogía, no tardó en aparecer su dueño reclamándola, un niño de unos cinco años. Pensó que tenía suerte de no haber vivido la década anterior, aunque lo mismo debieron pensar los padres de los niños nacidos tras la Gran Guerra, y su futuro fue peor aún si cabe. Deseó que esa fuera la última vez que un niño tuviera que vivir algo parecido y le sonrió. Sin embargo, el niño la miraba con expresión de fastidio, por su demora en devolverle su pelota. Ella se dio cuenta y se la lanzó enseguida. Él continuó jugando con sus amigos, ajeno a todo y ella no pudo evitar recordar cuando también jugaba con los suyos, antes del fin de su mundo. 

Su vista volvió a posarse en el libro, y decidió que había llegado el momento. Recogió todas las sobras de la merienda y las guardó en su cesta. También hizo lo propio con el mantel, después de haberlo sacudido en el césped. Entonces tomó el libro y, tras observarlo por última vez, lo introdujo en un sobre color arena. Sacó un lápiz de su bolso y escribió el nombre de su destinatario: 

ERIC WÜLF 

Debajo escribió la dirección, en Múnich, y salió del parque para depositarlo en el buzón de correos más cercano.


Lo que estuvo mal


Las tablas de tiempo. En un Berlín dividido por la Guerra Fría (aunque no separado por El Muro), seis años después del Puente Aéreo la ciudad se siente como el Berlín actual. Una transeúnte (la protagonista) que flota como ninfa por una ciudad en reconstrucción y un juicio en una zona donde los soviéticos están a la vuelta de la esquina, combinado con agencias en reciente formación ponen mucha presión a los episodios dramáticos que los usan de base. Como licencia artística es una buena movida, porque como realidad histórica estira la línea de la suspensión de la realidad (sin romperla). 


Lo que fue como una piedra en el zapato (incómodo)


La brevedad de los acontecimientos. El uso del "fait acompli" es válido dentro del marco narrativo. Es válido que no aparezcan los procedimientos policiales que se relacionan con el arresto, ni los datos relacionados con la investigación; la obra no los necesita porque esa no es la intención original del relato. A pesar de eso como los extraño. 

Lo que estuvo bien


El giro apolítico. Liesl es una víctima, la autora nos guía para que creamos como lectores que ella es un estereotipo de los campos de concentración, cuando la realidad es aún más profunda. El pueblo alemán fue víctima y victimario de uno de los episodios más oscuros de la historia de la humanidad. Al adoptar esta actitud en toda la historia, tanto la obra de ficción como la novela ficticia ganan peso y escapan del cliché al que estamos acostumbrados.

Mi opinión


Cuando llueve sobre Dachau es un testamento político más que un relato. En una era donde el genocidio más cercano es el de Ruanda, la obra nos recuerda que la Segunda Guerra Mundial fue un tiempo que cambió la percepción de la humanidad. Víctimas y victimarios danzan un vals de muerte y destrucción a través de las secuencias epistolares de la obra de ficción, se reúnen para pagar el precio por sus actos y buscar el perdón. Este legado es lo que le permite a la obra sobresalir a pesar de su extensión y erguirse con orgullo entre otras del mismo género. Por esto felicidades.

Feliz lectura!

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