[Reseña Anime] Dance in the Vampire Bund, bostezo & lolita

Escrito por : Carlos Molina | Fecha : sábado, octubre 24, 2015 | Etiquetas :

Entrevista con la lolita templada

Como le gustan al Yovi, lolitas y sangrientas en la forma de Mina Tepes.

Los vampiros loli, ¿una moda más?

El proceso de “humanización” de los monstruos de pesadilla no inició como muchos detractores quisieran pensar, con la cíclica Stephanie Meyer con su Saga Crepúsculo. Antes de esto, Anne Rice introdujo a través de Louis al primer vampiro con una conciencia humana en el consciente colectivo de la literatura universal. Esto para que que esta criatura exista debe estar condicionada a matar para conseguir su comida. La necesidad y el apetito por sangre humana es una derivación del canibalismo, práctica aborrecida por la cultura griega que se trasapsó a la cultura occidental por medio de los romanos (por supuesto este tabú no es compartido por otros pueblos). En el transcurso de estos treinta años, los autores del nuevo gótico romántico han migrado hacia la novela juvenil, lo que ha provocado el olvido de miles de jovencitas que desean casarse con un “vampiro estilo Edward Cullen”. (Atenderé cada una de sus esquelas fúnebres con gusto).

Los protagonistas de Dance in the Vampire Bund, de izquierda a derecha Akira Kaburagi (el lobo capado), Mina Tepes (la lolita templada) y Yuki Saegusa (la mala tercera)
En fin, el proceso degenerativo de los monstruos de nuestras pesadillas también cruzó el Pacífico. Series tradicionales como Vampire Hunter D, Hellsing, Blood y Rosario + Vampire marcaron la pauta por años de “cómo se debe ver un vampiro”. Por eso, para mi disgusto enterarme de la existencia de Dance in the Vampire Bund me provocó un severo espasmo, porque con sólo el título uno comprende de forma automática de que va la serie. Originalmente un seinen de la compañía Media Factor, si uno observa por encima uno de pronto se pregunta ¿de qué puede ir una historia de una lolita vampira enamorada de un hombre lobo típico del shonen? Pero conforme avanza la historia uno se pregunta mejor, ¿de qué va la historia en realidad?

La lolita vampiro desnuda hasta donde la censura lo permita.

Ficha Técnica

Concepto: Nozomu Tamaki
Director: Akiyuki Shinbo
Studio: Shaft
Emisión de Enero a Abril 2010
12 episodios

Inicio! Spoilers!

Si quieres adentrarte en la trama de este animé, puedes entrar a mi artículo: [Spoilers] Dance in the Vampire Bund ¡Allí te cuento todo lo que acontece en este animé, léase con precaución!

Fin! Spoilers!

Baile en el bostezo vampiro

Vamos a ver. Presidenta, anteojos, tetas. Perfecta!

Si quieren saber mi opinión, Dance in the Vampire Bund solo “aprovecha la ola”. Tanto el autor como los guionistas aprovecharon las fortalezas de la serie y las llevaron a extremos insospechados. Originalmente un seinen, la serie nos muestra a una lolita que en su verdadera forma es una mujer desarrollada y semidesnuda (rubia, alta, elegante y con alas), la gran mayoría de las personajes femeninas convertidas son tetonas (inclusive incorporaron a una megane) y los hombres son guapos y bien parecidos. Eso tiene un nombre, fanservice, algo en lo que se decanta la serie mientras trata de explicar con cierta prisa (en los agujeros de la trama) lo que sucede en la periferia. Por supuesto esto se torna difícil a cada rato, dado que Shaft insiste que es genial tener una contractura cervical en el cuello, tanto que es su marca distintiva.

Mei Ren nos enseña la puta contractura cervical patentada de Shaft.
Otro de los puntos débiles de la historia es la intriga. Es lógico que si Mina ha sobrevivido por tanto tiempo una lucha de poderes tan desigual en su entorno es porque posee la habilidad y los recursos para sostenerse en su puesto. Pero el punto con la intriga hacia el observador es poder dar las señales para que él mismo pueda sacar conclusiones, no estrellarle la verdad a cada momento. Esto provoca que Mina de giros con respecto a sus decisiones; fría, calculadora e indiferente en un momento; amorosa, cándida y consciente de sus orígenes a los otros. La incapacidad del personaje principal de conservar una línea de acción con tal de mantener el interés de la historia a punta del misterio que revuelve es uno de los puntos flacos de la obra, que luego de su cuarto “giro misterioso” de la trama uno ya se lo piensa dos veces antes de continuar con la tortura. Dichosamente para mi el omake de las maid y el final de la serie (gracias al cielo no la continuaron) me permitieron terminar la obra.

Esto de acuerdo a la ley es violación legal. Yuzuru es por mucho menor de edad. Nanami! Pero bueno, sirve de ejemplo de como un vampiro pierde el control de sus esfínteres, digo emociones.
Una de las fortalezas de la serie es la forma en que se presenta el vampirismo. En lugar de que el vampiro pierda la capacidad sensorial, en esta serie esta se multiplica exponencialmente. Eso quiere decir que cada una de las pequeñas emociones que poseías de humano se intensifica como vampiro. El hecho de que muchos se abandonen a sus deseos más bajos e incluso que luchen contra sus principios (algunos con éxito y otros no) es uno de los pocos puntos altos de la serie; lo que permite establecer diversidad y categoría de vampiros, así como niveles de respuesta afectiva. En este detalle se encuentra la única fortaleza de la serie, la cual aprovecharon pero no supieron explotar.

Uno de los pocos puntos altos de la obra, las maids.

Al final, Dance in the Vampire Bund queda a mi vista como un anime de excesos, deseoso de aprovecha la moda de los vampiros. Después de todo tiene todos los elementos de una serie ganadora, una loli, un imbécil eunuco del que está enamorado la loli, ayudantes tetonas, antagonistas tetonas, enemigos detestables que quieren al imbécil muerto y un misterioso mentor transformado en enemigo. ¿Así que por qué solo existe esta entrega anime de una serie manga que continuó hasta el 2013? Conozco la respuesta obvia (no vendió lo que tenía que vender) pero la respuesta probable es que al tratar de complacer a todo el mundo la serie en algún momento perdió el contacto con “eso” que la distinguía de las demás. Como dije antes, los cuatro “puntos fuertes de la trama” (en una serie de doce episodios) fueron demasiados, la serie pasaba por largos tiempos muertos y tratar de hacer simpática a Mina al público siempre fue misión imposible. Así que por más que intente hallarle el gusto, esta serie si merece su lugar en el olvido. Excepto por Veratos, que linda es Veratos.

Ya saben porque ver esta obra, Trama.

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