Gravion. Super Robots + Fanservice + Boobies

Escrito por : Carlos Molina | Fecha : viernes, marzo 15, 2013 | Etiquetas :
Pilotos de Gravion; de izquiera a derecha Mizuki Tachibana y Leele.

¿Cuál fue mi primer contacto con Masami Obari? Sin duda, las películas de Fatal Fury (que fue lo primero que pude observar de dicho artista) fue la primera vez en que pude observar con mis ojos el talento de este diseñador de personajes, que se especializa en cuerpos femeninos. Como todo aficionado de Mai Shiranui, lo que había consiguió con un personaje que llevaba apenas tres años de vida me sorprendió bastante. Gracias a su esfuerzo, en los aficionados quedó la imagen de una Mai traviesa y femenina, que desea por encima de todas las cosas amarrar a Andy Bogard a su estela. Pero esta no fue ni la primera ni la última obra de este autor. La lista de sus obras es significativa y su influencia innegable en la elaboración de personajes. Sin embargo, su alma dividida (una parte de su corazón se encuentra en el hentai o las películas para mayores) posiblemente limita sus oportunidad a un mercado para adolescente y jóvenes adultos. Por esta razón, considero que Gravion es un ejercicio más de paciencia que de disfrute al público, porque es un anime para otro público y otros intereses.


Como muchas otras obras del género de Super Robot, Gravion es una serie de televisión que no tiene relación con ningún trabajo escrito. Hecho por la compañía Gonzo (de fama por sus obras posteriores como Gantz y Rosario + Vampire), la serie fue creada y dirigida por Masami Obari; con el diseño mecánico a cargo Kunio Okawara (afamado diseñador de mechas). Emitida por Fuji TV durante el otoño-invierno del 2002, fue la respuesta lógica dirigida al ataque protagonizado desde la Tokyo Broadcasting System (TBS) por su caballo de batalla de ese momento, Gundam Seed. La pregunta básica es como hacer una serie de robots que supere a la que existe en el momento en el mercado. La respuesta de Gravion viene del pasado.

Inicio! Spoilers!



En un futuro muy cercano (es el 2041 AD en la serie), Eiji Shigure se infiltra en el castillo Saint-Germaine en busca de su hermana perdida, la cual le ha enviado un mensaje para que la rescate de dicho lugar. Al mismo tiempo, el enigmático billonario Klein Sandman notifica a la humanidad de la amenaza que se cierne en su contra en la forma de un organismo extraterrestre conocido como Zeravire. Para la sorpresa del recién unificado planeta Tierra en torno a la Earth Federation Alliance (cualquier relación con Gundam es mera coincidencia, ¡claro! o.O), el excéntrico magnate descubre el arma que ha construido en secreto para defender a la Tierra, un robot de cinco fases que se autodenomina Super Heavyweaight God Gravion (en la tradición de las viejas series de super robots) que será el encargado de proteger al mundo de dicha amenaza. Lamentablemente para Eiji, es obligado a tripular una de las partes de Gravion y a quedarse en el castillo si desea averiguar algo de su hermana Ayaka.

Ojo! Spoilers!

El equipo de Gravion, de izquierda a derecha Runa, Eina, Mizuki, Leele, Eiji y Touya.

Bajo la tradicional fórmula del monstruo de la semana, lentamente se va descubriendo los diferentes secretos y personalidades de los pilotos de esta máquina invencible. De esta forma uno conoce a Eiji Kigure (huérfano que pierde a sus padres a temprana edad y vive con su hermana mayor desde entonces hasta su desaparición), Touga Tenkuuji (el piloto de la unidad Kaiser y de Gravion, que es huérfano, ha sido criado en el castillo desde corta edad y no ha tenido amigos de la edad de Eiji hasta que lo conoce), Runa Gusuku (una hiperactiva y amistosa chiquilla de 14 años, huérfana de madre, que pierde a su padre al inicio de la invasión y es la mayor rival de Eiji), Mizuki Tachibana (una voluptuosa hacker, rasgo característico en los trabajos de Obari, amiga de Ayaka, gran bebedora y la única adulta del equipo) y Eina (una de las sirvientas del castillo que no parece poseer ni la actitud ni la determinación para pilotear su unidad). En el transcurso de la serie se devela la identidad del misterioso piloto de la sexta unidad; Leele (una tímida  adolescente con amnesia de la edad de Runa, que vive aislada en una de las torres, con un misterioso conocimiento del funcionamiento del robot).

Ojo! Spoilers!



Durante el transcurso de la serie, el espectador descubre que los Zeravire evolucionan con cada pelea, se adaptan y forma una unidad más poderosa para enfrentar al robot. Al final de las temporada ellos construyen una unidad que puede contra todas las técnicas de Gravion, lo cual se resuelve en la forma tradicional en que las series de Super Robot resuelven las cosas (una técnica secreta dejada como as bajo la manga). La serie al final queda abierta para una segunda temporada (que hubo gracias a Gundam Seed Destiny), donde se resolverán muchas de las preguntas incluyendo el paradero de Ayaka (que aparece en un cameo al final de la temporada).

Fin! Spoilers!



Lamentablemente para la serie, pertenece a una era y una época diferente del anime. Tal como está diseñada, tal como lo dicta su argumento, esta serie hubiese sido un éxito en los setenta. Inspirada en el boom de Mazinger de esa era, mucho de su argumento toma prestados elementos de animes viejos (Daitarn 3 por la referencia del brillante científico billonario; Zambot 3 por el equipo de adolescentes y la desconfianza que el gobierno tiene en el equipo). Lamentablemente, a inicios de siglo, después de Evangelion; lo que deja la serie y su robot es un sabor vacío, con una gran falta de emoción en las peleas de robots que se resuelven con la nueva técnica de ese capítulo. Sólo dos veces la unidad debe desarmarse por llegar al punto crítico en que su generador gravitacional (tecnoblabla); lo que deja una sensación de "los buenos siempre van a ganar" que hace que uno pierda el interés en la serie.

Lo que si es destacado son sus personajes. Aunque la relación de muchos es estrecha al cliché, la dinámica entre Eiji y Touja es uno de los motores de la serie; donde la experiencia de vida del primero chocan con la falta de empatía del segundo. Al mismo tiempo, el naciente romance entre Runa y Touja, la insinuación del triángulo amoroso con Eina; así como los conflictos e inseguridades de cada personaje son puntos altos que brindan excusa para el uso de nuevas técnicas y tácticas con el superrobot. Tal como una gran familia, ellos deben velar por todos entre sí, lo que enseña una gran lección de humanidad a su patrocinador. Tal como en sus otras obras (inclusive las hentai), Masami Obari nos introduce ante la amistad y al camaradería como motor de las relaciones en el marco de una historia encasillada y repetida. Por eso dejo al ojo del aficionado si desea verla o no. Para los ojos lujuriosos de muchos creo que si valdría la pena!




google+

linkedin

Recibe nuestras actualizaciones en tu e-mail