Glupy: cuatro décadas de compartir sabiduría

Escrito por : Bimago del Neoverso | Fecha : martes, junio 11, 2013 | Etiquetas :

Una mañana de mayo de 1973 un tímido joven entrega en la recepción del periódico La Nación un sobre dirigido al director del mismo, Guido Fernández. Ahi estaba el material con el cual daría inicio la exitosa carrera de Glupy. ¡Qué importante fue el buen ojo de este editor! Allí mismo reconoció que estaba ante un producto bien pensado y diseñado, así que no perdió tiempo en contactar al creador para contratarle.

El 11 de junio de 1973 se publicaría por primera vez Glupy, el gusano del saber, el cual se convertiría en el primer comic-strip que rebasaría las fronteras de Costa Rica, el cual además tiene el honor de ser la primer tira de corte didactica en la historia del cómic tico. Un personaje que fue bien promocionado desde días antes que saliera a publicarse y que rápidamente retribuiría la confianza otorgada.

El dibujante limonense Juan Díaz le da vida con su talento visionario a este simpático personaje que aparecía inicialmente como una tira de tres viñetas en las páginas del periódico La Nación, con la finalidad de llevar conocimiento a grandes y chicos, quienes pronto lo adoptaron debido a sus entrañables características. La tira se convirtió en material de referencia en los estudios de las escuelas y colegios a nivel nacional


La tira diaria de Glupy aparecerá además de en La Nación en otros diarios de circulación nacional, como La Hora y La Prensa Libre en blanco y negro, sin embargo este aventurero gusanito no estaba dispuesto a conformarse con esto.

Ya entrado en la década de los años 80, Glupy capta el interés de la agencia Editor Press Service, una de las más importantes de New York, pero al final da el salto y se publica en el extranjero, gracias al apoyo desde  de la agencia de prensa estadounidense King Features (a través de su subsidiaria, la agencia Servicios Periodísticos Internacionales). De esta forma, Glupy viaja primeramente a la Argentina, donde se publicaría en el periódico La Nación de Buenos Aires, y desde ahi aparecería en decenas de diarios más a lo largo del continente, como  El Comercio de Perú, El Nuevo Diario de Caracas, el Panorama de Maracaibo ,El Comercio de Ecuador, El País de Cali, y llegando a traducirse al idioma inglés al introducirse en los mercados de las islas caribeñas.

Juan Díaz en la época de apogeo de Glupy.
La ternura de su diseño, junto con la sencillez y humor de sus lecciones hacían de Glupy el maestro favorito de los niños de latinoamérica, sin importar la nacionalidad. La inteligencia de su creador se demostraba en su forma para narrar visualmente de forma simple y atractiva con imágenes bien organizadas y cómo utilizaba los textos para explicar temas complejos sin recargar demasiado las viñetas.

Ya para entonces, el primogénito de Juan Díaz había evolucionado más allá de las expectativas de su creador, duplicando la cantidad de viñetas por tira y publicándose ahora a todo color. Y como suele suceder, ante el éxito y popularidad de Glupy no faltaría quien intentara aprovecharse para plagiarlo, ya fuera en líneas de ropa y en libros de texto infantil, lo cual fue una batalla de la cual el gusanito saldría fortalecido, aunque no así su autor quien tuvo que tomar un descanso forzoso por su salud en 1985.

La herencia de Glupy, sin embargo, seguiría en la semilla plantada en otros artistas latinoamericanos que siguieron con la labor educativa que éste comenzara.


Hasta el día de hoy, lamentablemente, no podemos contar con otra creación del cómic costarricense que se acerque al nivel de difusión e impacto en la sociedad que tuvo Glupy. Nada mal para la creación de un joven que tuvo que dejar la escuela y aprendió a dibujar por correspondencia, demostrando una vez más que no existen límites para una idea a la que le ha llegado su momento.

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