Battle Chasers, un éxito efimero

Escrito por : Carlos Molina | Fecha : miércoles, abril 03, 2013 | Etiquetas :
Cuando comencé a tambalearme por el mundo de cómic, Joe Madureira comenzaba sus andanzas como dibujante. Más de una vez las conversaciones sobre la revista Camaleón, K-Oz o Neozaga terminaban con Cali o Roberto Guillen proclamando a Madureira como la quintaesencia de la pomada canaria, el autor que rehizo el comic, el monstruo del dibujo, el mejor grafista de la historia de la humanidad. Cuando tuve la oportunidad de ver su trabajo en "Age of Apocalipsis", tuve que discordar un poco. La calidad gráfica de su trazo es innegable, pero su forma de viñetar (contemporanea y vibrante) me confundía, me impedía leer la acción. Fue un desastre para mi como lector seguir muchas veces su línea, más con sus portadas de una página del tamaño de un papiro. Por eso, cuando fue atraído por Jim Lee a su empresa (un movimiento lógico del que se consideraba el monstruo de su era), el artista renunció a su trabajo seguro en Marvel en 1997 y se lanzó a lo que consideraba el proyecto de su vida.


Battle Chasers. Sigh! Que se puede decir de uno de los títulos más infame de la historia del cómic. Bueno, estos son los hechos. Joe Madureira, J. Scott Campbell y Humberto Ramos decidieron que era mejor continuar por su cuenta, así que fundaron una compañía (Cliffhanger Productions). Asociada a Wildstorm Productions, Madurerira uso este motor editorial para sacar su opera prima. El primer número, que salió en Abril de 1998, fue un éxito, agotó la primera tirada en menos de un mes y abarcó la imaginación de sus lectores. Por supuesto, todos esperaban ver las aventuras de sus héroes el siguiente mes.


Todo iba bastante bien, aunque con un tiempo bastante pausado (aproximadamente dos meses entre entrega y entrega). De esta forma, la obra nos adentró en la vida de los compañeros improbables de aventuras en un ambiente de arcanepunk en la mejor tradición de la espada y la hechicería. Con interés, los lectores seguían los pasos de Garrison (el espadachín), Gully (la niña con guantes mágicos heredados de su padre), el mago Knolan y su compañero golem Calibretto. Con la ocasional aparición de Red Monika (la mercenaria que saca los ojos de los lujuriosos con sus dotes); ellos deben combatir a cuatro villanos liberados accidentalmente por la traviesa coqueta.


Y entonces llegamos al ejemplar número 5 (o mejor dicho, no llegamos). Desde la salida del número 4 (en octubre de 1998) al cinco (junio de 1999) pasaron SEIS MESES. Conforme la infamia de la entrega se tornaba más desastrosa, con la emisión del seis ese año pasaron 16 meses antes de la salida del número 7. Para cuando se emitió el número nueve, Madureira anunció que cancelaba el proyecto y se lanzaba a la búsqueda de su futuro en videojuegos, cuando el número 10 se encontraba para la venta preorden.


Más de una década después, luego de que Madureira se percatara de que una cosa era jugar videojuegos y otra era hacerlo (ese es el rumor del porque de sus atrasos de entrega), de su pérdida por diez años en el ambiente de cómic  así como del masivo desastre en relaciones públicas y problemas editoriales que produjo su abrupta salida, que podemos sacar de esta historia. Desde que trató con dibujantes de cómic conozco una verdad absoluta, el dibujante SIEMPRE SE RETRASA. Es la combinación de la habilidad del editor junto con el deseo del artista de terminar la obra que esta pueda ser completada a tiempo. Por eso, generalmente, los editores ponen a varios equipos artísticos, rotan a sus artistas y les dan "descansos" o los ponen a trabajar en diferentes arcos.


Pero cuando un dibujante tiene este control NO LE IMPORTA. Por lo tanto, al final sus fans sufren, sus aficionados sufren y todo el personal que trabaja para ellos sufren. Joe Madureira unió su "triste" historia a la de sus colegas en Cliffhanger que desapareció en el 2004.

Por eso les dejo a todos los aspirantes a dibujantes esta reflexión:  No importa lo famoso que quieran ser, solo pueden llegar a hacer algo si trabajan por ello como si no hubiera mañana.

A la única persona que engañan cuando ponen una excusa es a ustedes mismos. Si quieren ver lo que sucede cuando no trabajan por sus sueños, sigan este ejemplo. Porque J. Scott Campbell no ha vuelto a la línea principal, Madureira sólo hace covers y trabajos ocasionales para Marvel, y Humberto Ramos es el único con trabajo estable. Por cierto, ninguno de ellos trabaja independiente.

Eso es una verdad para los que han puesto sus webcomics en esta página, los que lo han intentado en otras o ni siquieran los arrancan. Si quieren fama, deben trabajar por ella, no esperar a que llegue. Porque lo que no se conoce es como lo que no existe. Las editoras son crueles, no van a esperar a nadie si tienen a alguien con quien reemplazarlos. Y siempre habrá alguien.

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