Mi primera vez en una tienda de cómics.


Las primeras veces son lo mejor en la mayoría de los casos, son agradables y entrañables experiencias que quedan marcadas en tu memoria y como amante de los cómics creo que hablo por todos cuando digo que este recuerdo en particular es uno de los mas atesorados.

Quería tocar este tema (o más bien esta historia o anécdota personal) desde hace tiempo, sin embargo no hallaba la forma ni el tiempo para hacerlo, es más, quería escribir sobre montones de excelentes cómics que he leído en estas vacaciones pero la espina de escribir nombres de autores y de recordar cada nombre de los personajes etc aún sigue conmigo y simplemente no puedo completar una sola mísera reseña.

Pero bueno volviendo al tema no recuerdo cuantos años tenía pero se que fue en la etapa de la pubertad cuando cursaba la secundaria, la experiencia con mis primeros cómics y mi viaje astral, profético y revelador que tuve con ellos al leer La muerte de Superman ya habían pasado, (historias que abarcaré en un futuro), yo iba en al auto de mi papá mientras el conducía por un ciudad famosa en México y en el mundo, son incontables las veces que viajábamos ahí que casi la considero mi segunda casa, tantas veces ¡que no puedo creer porque diablos nunca logré descubrir la tienda de cómics anteriormente!, a pesar de que yo siempre tengo la costumbre de mirar por la ventana.

El punto es que la vi, ¿exactamente que fue lo que vi?, mi memoria flaquea pero estoy casi seguro que en una de las ventanas de la tienda estaba un póster de los integrantes de la Justice League dibujados por Alex Ross ¿o era solo el Superman de Alex Ross?, esta imagen junto con el color de la parte superior del establecimiento donde estaba el nombre del lugar hizo un ¡click! instantáneo en mi cabeza, pues había estado visitando demasiadas veces la pagina web del lugar fantaseando con algún día poder conseguir los cómics que ahí se vendían en especial con la saga La caída del murciélago (¿porque esta serie? mas adelante sabrán porqué) y conocía exactamente el logo y el color verde que caracterizan al anuncio, y entonces como si el diablo se me hubiera metido salté de mi asiento, mi respiración aumento junto con el tamaño de mis ojos y entre palabra y media le contaba a mi padre:

yo -api ira es mundo vid (si así hablaba)-

padre: -¿que, que es eso?

yo: - es un lugar donde hay cosas de superhéroes y...y..y está bien chido...y

padre: -no te entiendo que dices-

Mi papa como si nada avanzando en el coche y yo en éxtasis total mientras veía la tienda alejarse, tratando de recordar de nuevo hasta el último detalle de lo que había visto y desde ese momento hasta la primera vez que puse un pie dentro de lugar: fantaseando y maquinando como y para cuando iba a ir ahí, inclusive no les miento llegué a tener mas o menos 3 sueños sobre ello.

Una foto del lugar en sus últimos días

Y entonces llego el tan esperado día y como se fue haciendo costumbre con las siguientes veces que pude lograr entrar al lugar ¡tenía tanto que ver y tan poco, tan poquísimo maldito tiempo para ello! debido a que a esa edad dependía de mis padres para el transporte y por supuesto mi queridísima madre se sentía como en una casa de locos en la tienda y quería salir lo más pronto posible de ella.

madre: -¿ay que es esto?

yo: diciendo nada en particular solo tratando de abarcar lo más que podía toda la cantidad de comics con mis ojos en el menor tiempo posible,

madre: -puros monos feos, te vas a volver loco-

yo: mis ojos moviéndose tal cual exorcista, mirando los números de crisis infinita, mirando los cómics de spawn al fondo de la tienda, volteándome a ratos para mirar las estanterías llenas de manga y más manga etc etc.

madre: -vámonos ya pues, escoje lo que te vayas a llevar y ya.

yo: -¿cuantos me llevo?

madre: -uno nomás, o dos máximo pero no exageres y te quieras llevar todo.

yo: pensando ¿como diablos puedo escoger 2 míseros cómics en tan poco tiempo?

Sin embargo la vez que mi madre entró a la tienda conmigo no fue mi primera vez en ella, esa fue con mi apá y estaba ya listo con lo que quería comprar, sin lugar a dudas mi primera elección fue La muerte de Superman, esa historia que años atrás me fascinó y que soñé con algún día tenerla, (porque el ejemplar que había leído era el de mi primo), aparte me llevé Batman Guerra al crimen de Alex Ross y ya......no esperen ¿aa pero que cosa ví medio escondida entre tanta belleza? oooh si, era el tomo 3 de la caída del murciélago......

mindfuck

Ahh es que ese tomo tiene su propia historia, verán cuando yo era aún más pequeño iba por mi comic semanal de batman cuando vid los hacía en tamaño pequeño como los de memín, con mi papá cuando el compraba su periódico y a veces con mi madre cuando ella iba por su revista cosmopolitan y siempre siempre me quedaba viendo donde ponían los cómics de tamaño normal junto con los tomos grandes hasta el fondo ganchados con valga la redundancia ganchos para la ropa (hasta la fecha aún lo siguen haciendo), sabía que costaban lo suficiente para que mis padres arrugaran la cara y decidieran no comprármelos, (el semanal de batman costaba 10 pesos heh), una de esas veces vi que estaba el famoso tomo 3 de la caída, con un tremendo Bane casi rompiendo el traje de batman y Selina aún lado de él, con un fondo rojo sangre, no recuerdo muy bien si sabía de que saga se trataba pero se que me fascinó y rogué a mi madre comprármelo cosa que como había previsto no hizo, digo 70 pesos para ella por unos monitos era astronómico.



Entonces me quedé con ese trauma para siempre pues nunca lo pude conseguir, y entonces ahí estaba yo años después de frente con el tomo de nuevo y como acto reflejo mi mano lo tomó y no lo soltó hasta cuando tuve que ir a pagarlo...otro sueño cumplido, otra meta comiquera lograda.

Y pues ya para terminar recuerdo también que en el estante de la entrada había ejemplares de la revista Comikaze y montones y montones de posters, en las paredes, en las ventanas pero mi vista se fue rápidamente a los estantes, y ahí estaban todas esas series con las que fantaseaba de algún día tenerlas en mis manos.

Pero sí, esa sensación al entrar y dar mis primeros pasos la recuerdo como si fuera ayer, me faltaba la respiración, tenía taquicardia y me sentía en el paraíso y si ya se están imaginando como estuve cuando entré a Mundo Vid (si así se llama la tienda) luego les contaré como fue mi primera vez con la tienda de cómics más grande de mi país: Fantástico, pero bueno eso será para otro momento, ¡nos vemos en un quintillón de años!
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